El Palacio del Infante Don Juan Manuel en Belmonte, Cuenca, se originó como fortaleza en el siglo XIV para Don Juan Manuel, señor de la zona, siendo luego el lugar de nacimiento de Don Juan Pacheco (Marqués de Villena) quien construyó el gran Castillo de Belmonte; tras un tiempo como convento de monjas, el palacio se transformó en un hotel histórico, manteniendo su esencia y vistas al castillo, uniendo siglos de historia, desde la nobleza castellana hasta la actualidad como alojamiento con encanto y servicio de restauración ofrecido por Gastronomía EL CONVENTO.